Hace unos días estaba en una plaza sentado leyendo un libro y de pronto sentí algo pesado en mi cuerpo. Levanté la mirada y moví la cabeza de lado a lado buscando algo. De pronto la observé. Era una chica que me estaba mirando. La mire y ella volteo para otro lado. Luego quedé pendiente de aquel acontecimiento y varias veces mientras leía volteaba a ver momentáneamente a la chica que ya no me estaba mirando. Me puse a pensar lo poderoso que es una mirada. Pareciera que las miradas tienen algo mágico. Luego decidí realizar un experimento y empecé a quedarme observando por un rato a personas al azar y pronto estas personas se daban cuenta que yo las estaba mirando, volteaban a ver si yo continuaba dirigiendo la vista hacia ellos momentos después del primer contacto. La mirada es poderosa de eso no hay duda. Y es tanto así que hay una investigación ya clásica realizada por el prestigioso programa de televisión...
Escritor, editor, conferencista y presentador. "Te mando un abrazo de corazón a corazón".