Estoy en la carrera de educación
desde que tenía diecisiete años, tuve que empezar temprano porque fue
uno de los primeros trabajos que podía tener ya que por estar vinculado al
deporte desde temprana edad era mucho más fácil ingresar como profesor de
educación física en las escuelas dado la escasez de profesores graduados en
esta área en mi estado natal (el estado Bolívar-Venezuela).
Esa
experiencia me motivó a estudiar la carrera y siempre observé cómo las personas
aprenden. Tuve varios años trabajando como no graduado observando a las personas aprender
y transformarse en cuanto a aptitudes y personalidad.
Luego
mientras estudiaba la carrera de Educación nunca me separé del sistema
educativo y me la pasaba observando y aprendiendo cada día con mejor
experiencia y mejor campo, la forma como las personas aprenden y al mismo tiempo cómo
podría yo aprender cada vez que daba una clase. Siempre me ha gustado aprender.
Luego
llegué a la universidad ya como profesor universitario, tiempo después de haber transitado
por esta como estudiante y cada vez que iba a facilitar una clase buscaba la forma de prepararme, leer
y reflexionar sobre el tema y al terminar de facilitar aquellos conocimientos y
nuevos aprendizajes, salía de las clases con mucho más conocimiento tanto del
tema en específico como de mejores herramientas para enseñar y al mismo tiempo un
aprendizaje extra de la experiencia de cada estudiante.
Pero
no fue sino hasta hace poco cuando descubrí y pude darme cuenta de aquello que
sospeche durante mucho tiempo. La mejor
forma de aprender algo es enseñándolo.
Algo
que debí aprender en la escuela pero ni rastro de ello. Tampoco me lo dijeron
en la universidad. Que por cierto es una universidad pedagógica. Tuve
profesores excepcionales, otros no tanto, pero en realidad no aprendí
directamente esta clave tan valiosa. Si deseamos aprender mejor algo, debemos empezar a enseñarlo.
Hoy
mientras trabajo dando clases y conferencias lo que puedo decir es que me
mantengo aprendiendo cada vez que puedo preparar y experimentar facilitando una
clase, una charla o un curso.
Por
esa razón puedo decirle que se está
acercando la hora en que el líder debe tener una visión
diferente.
Entonces
si un líder quiere mantenerse aprendiendo, es altamente necesario que se
mantenga enseñando. Ya sea en organizaciones, empresas, instituciones, comunidades, academias. cualquier sitio donde se manifieste el liderazgo.
Y
lo que le estoy diciendo está científicamente comprobado por el pedagogo
estadounidense Edgar Dale con una teoría interesante llamada el cono del
aprendizaje de la cual ha habido adaptaciones importantes. La conclusión es
que el profesor aprende más que el estudiante. Es el más beneficiado en el
proceso. Si nos ponemos a observar con detalle nos damos cuenta de lo que se
estoy comentando.
A través de la
lectura podremos recordar y obviamente aplicar aproximadamente 10% del
contenido según Dale. (Claro está la lectura es lo más fácil para ejecutar y la base de todos lo demás formas de aprendizaje).
Cuando escuchamos
dicho contenido entonces es aproximadamente el 20% lo que aprendemos. (Cuando menciono que es
aproximado es porque debemos recordar que la teoría es esclava de la práctica,
pues siempre irá un paso atrás porque la práctica es mucho más compleja y la
teoría realiza un esfuerzo grande por tratar de comprenderla. Recomiendo mente
abierta y flexible al respecto).
Siguiendo con el
cono del aprendizaje tenemos entonces que cuando vemos algo como imágenes, fotos, mapas, entonces será un poco mayor la retención hasta el 30%.
La retención y el
aprendizaje aumentan si vinculamos el audio y el video. A más o menos 50%.
Si entonces somos
nosotros los que estamos hablando de un tema, debatiendo o conversando de
manera activa el aumento sería del 70%. Y por último si podemos unificar lo que
decimos con lo que hacemos entonces tendremos un aproximado del 90% de
aprendizaje, como ejemplo una representación o participar activamente en situaciones
reales y prácticas de aprendizaje.
Si
el líder en realidad es inteligente dentro de una organización debe enseñar
todo lo que sabe para poder aprender mucho más y seguir avanzando en la
producción y prosperidad de la organización. Sabiendo que al enseñar pone en
práctica, se involucra, habla, y participa activamente. Con esto estará
asegurado el aprendizaje del líder y por ende su evolución continua y
permanente.
Lo mismo debe hacer
con los aliados dicho líder, pues es altamente necesario para la salud de la
organización que éste pueda promover la cultura de la enseñanza y aprendizaje
como eje transversal y cotidiano en cada uno de los procesos que se desarrollan
dentro de esta.
Desde tiempos
ancestrales y a nivel microscópico las células siempre han querido compartir.
Compartir información entre ellas. La evolución humana y la vida misma se deben
a que las células comparten información.
“La
capacidad de aprender más deprisa que la competencia, quizás sea la única
ventaja competitiva sostenible”. Joseph O´Connor Y John Seymour.
Por
esta razón debo decir que, se está
acercando la hora en que estamos empezando a comprender que la inteligencia
suprema se logra en colectivo, pensando como equipo, para que la raza humana
pueda pasar al siguiente nivel evolutivo.
Se está acercando la hora de comprender
de una vez por todas que la inteligencia de la colmena es mayor a la suma de la
inteligencia de cada abeja.
Se está acercando la hora en que vamos a
empezar a resolver ciertos enigmas,
tomando en cuenta que cada uno tiene una pieza del rompecabezas y cada pieza es
sumamente importante, por ello se está
acercando la hora en que comprenderemos que todos los humanos somos
importantes, tenemos algo que aportar y que por grande o pequeño que sea ese
aporte, es altamente necesario y valioso para el logro de los objetivos, la misión o el
producto final.
¡Ya
es la hora!


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