¿Quién educa y quien enseña, la casa o la
escuela?
Le hice esta
pregunta a mi hijo menor y me respondió que nunca una casa o una escuela pueden educar o enseñar porque quien educa y enseña es la gente.
Pero poniéndonos
a pensar menos literal, la escuela no está hecha exclusivamente para enseñar,
también debe educar y la casa, la familia además de educar debe enseñar. Lo que
convierte a los maestros, padres, abuelos y todos los que rodean al niño, en educadores.
Ahora otra pregunta.
¿Qué te acuerdas de la escuela?
Tómate treinta
segundos para responder. Vale mucho hacerlo, ayúdate con la respiración…
Estoy totalmente
seguro que no recuerdas para nada alguna clase de geografía o biología,
matemática o castellano. Recordaste algo que fue vivido para ti, algo donde
estuviste en movimiento, accionando. Jamás recuerdas los largos y eternos
momentos aburridos dónde estabas sentado “recibiendo clases”, sino que más bien
te acuerdas del momento dónde estabas ejecutando. La mente no está en el
cerebro, está en todo el cuerpo. Piensas con el cuerpo. Piensas en movimiento.
Ahora una
pregunta más.
¿Qué es Educación?
Estoy trabajando
como educador desde que tenía 18 años. Estudié en una Universidad Pedagógica y
me gradué con honores. He dado clases desde el nivel inicial, pasando por todos
los niveles hasta llegar al universitario. Y si me preguntas ¿Qué es la
educación? no sé cómo responder de forma clara. Eso refleja que quizás no soy
un gran teórico. Pero eso no es tan relevante. La educación es más de acción,
de movimiento, de hacer experimentar a las personas para que ellas mismas se
den cuenta. Que descubran por sí mismas sus verdades. Enseñar es estático,
educar es dinámico. Primero va la acción y luego el conocimiento. Enseñar es
una pequeña parte de ese extraordinario proceso que se llama educación.
Cuando enseñas
das por sentado que tú eres el que sabe. Lo que ocurre es que hoy en día los
estudiantes tienden a estar más informados que el profesor y los hijos más que
los padres. Y si en algún momento un hijo o estudiante no sabe algo, en
tiempo récord puede superar todo lo que sabe ese padre o profesor con la
magnífica tecnología que opera en la era actual.
Antiguamente el
profesor, el padre era quien sabía, eso no tiene tanto sentido hoy.
Uno de mis hijos
de forma perspicaz me hace preguntas para que me equivoque y gastarme bromas,
corregirme y dejarme saber que estoy equivocado. A mis hijos los está enseñando
YouTobe y los estoy educando yo. Porque nunca voy a competir con todo el
conocimiento que tiene YouTobe. Lo que sí puedo es fortalecer valores,
generarle curiosidad, despertar su creatividad, buscar la aplicabilidad de eso
que aprenden.
La Vida de un Educador
Los primeros
días, el primer año la vida de un educador es una verdadera fiesta, todo es
emoción, planes estupendos, proyectos geniales, prácticamente se quiere comer
el mundo. Pero a medida que están pasando los días, los meses y los años. Éste se
va agotando y dándose cuenta que el sistema está preparado para imponerle de forma
repetitiva planes, programas, currículos obsoletos que no sirven de nada. La
información que recibimos en la escuela, en la universidad sirve solo un diez
por ciento cuando salimos a la vida cotidiana, lo demás se convierte en montones de información basura que jamás
vamos a recordar y poco utilizaremos en el día a día. El educador al
saberlo va perdiendo ese interés, esa motivación con la que arrancó el primer
año. Aunado a los problemas administrativos, falta de liderazgo de los gerentes
que llevan la batuta en los entes académicos. Sumado a razones económicas y
falta de insumos, tenemos la propia bomba de tiempo para que el sistema educativo entre
en depresión llevándose consigo a todo el que está envuelto en el proceso.
Esto que escribo
no lo leí y tampoco me lo dijeron, lo viví luego de trabajar en quince
instituciones educativas públicas, privadas y ver de forma repetitiva los
mismos problemas, la misma historia.
Empiezan a
aparecer en la mente de los profesores y trabajadores de la educación algo a lo
que he denominado los monstruos laborales.
Que para este caso doy como ejemplo, la escuela, el liceo o la universidad,
pero bien pudiera hacerse transferencia de información para cualquier empresa o
institución.
ü Falta de Innovación
ü Falta de Creatividad,
ü Mala Comunicación,
ü No hay Motivación.
¿Qué otros monstruos se te ocurre que
pueden emerger?
Esos monstruos
antes mencionados permiten que se desarrollen en las personas algo a lo que he
denominado como mentiras laborales.
Que si bien en el video que veremos a continuación pudiera parecer gracioso,
debo decirle que ocurre en todas las instituciones deteriorando la vida de la
organización.
Todo esto
desencadena en la institución niveles en donde se desarrollan las formas de
trabajar de cada profesor o cada trabajador. Dichos niveles tienen nombres poco
ortodoxos, quizás raros pero lo más importante es centrarse en las
características pues allí puede estar la clave para comprenderlos mejor.
Estos niveles
han sido extraídos de una poderosa investigación que hemos realizado después de
haber trabajado con sesenta organizaciones aproximadamente y observar los
mismos comportamientos en los cursos y talleres que hemos llevado a estas.
Incluso cada categoría ha sido alimentada por las mismas personas con las que
hemos tenido contacto en los cursos pues la construcción ha sido en cooperación
a través del tiempo. Todo este conocimiento puede ampliarse en mi libro Cultura de Liderazgo.
Debo destacar
que estos niveles son solo una guía y para nada pretenden etiquetar, juzgar o
señalar pues es solo un modelo para mejorar los comportamientos internos.
También vas a conseguir que hay combinaciones entre las características de los
niveles y sobre todo no respetan cargos ni jerarquías. Puede haber jefes en el
nivel uno o el cuatro y gente de servicio en el cuatro o el uno.
Niveles Laborales:
1.
Vampiro Chupa Sangre.
- ü Llegan tarde y se van Temprano.
- ü Hablan mal del trabajo y los compañeros.
- ü Todo lo critican, nada les gusta.
- ü Consumen más de lo que aportan.
- ü No disfrutan la labor.
- ü Tienen liderazgo pero negativo.
Resultado: Apatía, Indiferencia e Intriga.
2.
Maniquí Estéril.
- ü No hacen nada extra a su trabajo.
- ü Son puntuales y se escudan en lo legal.
- ü No hacen amistades en el trabajo.
- ü Trabajan por seguridad.
- ü No asumen el liderazgo (Porque no les toca).
- ü Son fríos y ponen la tarea por encima de lo humano.
Resultado: Rabia, impotencia e Indiferencia.
3.
Derroche Caucho en el Fango.
- ü Excelentes ideas pero no las pone en práctica.
- ü Quiere dar más de lo que puede.
- ü Desea brillar individualmente.
- ü No sabe trabajar en equipo.
- ü Quiere quedar bien con todos, menos con el mismo.
- ü Aplican liderazgo forzado. Sin respetar méritos.
- Prevalece el Egoísmo.
Resultado: Ansiedad y Agotamiento.
4.
Excelencia.
- ü Lideres Asertivos.
- ü Trabajan en equipo.
- ü Abiertos a aprender.
- ü Surgen y ayudan a surgir.
- ü Comprenden a los demás.
- ü Saben hacer amistades.
- ü Aman lo que hacen.
- ü Saben cuando liderar y cuando seguir al líder
Resultado: Felicidad y Satisfacción.
Cuando no hay satisfacción en el área laboral, no hay
desenvolvimiento, fluidez y por ende no hay producción. Esto incluye a la
educación como labor. Pero aun sintiendo satisfacción y estando en el nivel de Excelencia todavía no es suficiente
para hacer que la educación cambie y mejore de todo lo descrito anteriormente.
Es necesario que surjan nuevos educadores. Educadores Extra-Ordinarios. Porque
el sistema está obsoleto. Ya no es funcional con lo que estamos viviendo
actualmente.
En la universidad aprendí que educación era tomar un nailon, un
anzuelo y una lombriz. Poner la lombriz en el anzuelo, lanzarla al agua y
esperar. Luego cuando picara halar el anzuelo con firmeza y pescar una sardina.
Pero cuando llegue a la vida real me conseguí con una ballena y me pregunté
¿Cómo se pesca esto? La verdad no estaba preparado para esto. Tuve que utilizar
algo que no me ayudaron a desarrollar mucho en la vida académica de la escuela
y la universidad, la creatividad.
“Mediocre el profesor que no crea las condiciones para que el alumno lo supere”.
De donde viene la “Educación Formal”
Yéndonos a lo más antiguo por ejemplo en Atenas por el siglo XV la educación consistía en actividades de experimentación libre, donde se abrían debates,
discusiones para obtener nuevos conocimientos. Educadores y filósofos como Platón
o Aristóteles no pretendían imponer su sapiencia sino más bien buscar que los
estudiantes se dieran cuenta por sí mismos y lograran descubrir su sabiduría.
Por su parte en Esparta la educación era “obligatoria”
como lo es en la actualidad en muchos de nuestros países en América y el mundo.
Además en esta corriente se empieza a implementar la “sistematización de la
educación” preparando a los individuos para la guerra, donde los castigos
pasaron a jugar un papel poderoso utilizando programas de modificación de
conducta (Claro para ese entonces quizás no se conocía como conductismo). El gobierno
era el principal encargado de intervenir en el contenido que se iba a
implementar en este modelo “educativo”.
La Iglesia Católica (por favor sin ofender creencias) también influyó
en la educación actual creando conceptos de obediencia y disciplina ciega a Dios y por ende a las autoridades eclesiásticas.
Cuestión que en un momento por el siglo XVIII fue en cierto modo suplantado
este concepto creando la escuela actual, obligatoria, gratuita y pública. Todo inició en varios países europeos pero principalmente en Prusia, donde se pretendía formar personas que tuvieran cierta libertad pero en el fondo siguieran siendo
esclavos. Algo así como tener libertad pero dentro de un espacio y con reglas impuestas.
Por eso existió un arduo trabajo para “educar” personas disciplinadas,
obedientes, dóciles y súbditas, predominando una fuerte división de clases y
castas, preparando a las personas para las guerras y fomentando siempre el
respeto absoluto a los regímenes autoritarios.
Muchos países al ver como este modelo funcionaba para controlar a
las masas, de forma rápida se duplicó y evolucionó. Y con la excusa de que la
educación era para todos fue fácilmente implementado sin objeción alguna en el
mundo. Elevando la bandera de la igualdad cuando en realidad la esencia misma del
sistema era la desigualdad y la protección de las élites.
Llegando entonces a la era industrial donde prevalece la producción en masas
y el consumo acelerado de productos, lo que hizo necesario mano de obra para
poder satisfacer la demandante producción. Por lo tanto los grandes empresarios
de la época, Canergie, Morgan, Rockefeller, Ford, entre otros lograron
financiar las escuelas para así meter mano y tener obreros inteligentes,
hombres y mujeres que pudieran pensar pero hasta cierto punto, con limites, no
tan inteligentes como para darse cuenta de la atmosfera conspirativa y tampoco
como para convertirse en competencia al comprender el sistema industrial y
empresarial.
Las inversiones fueron millonarias para entender cómo controlar
las conductas de manera sutil. Prevaleciendo la cultura de la repetición, el
orden, la estructura. Tal cual cómo funcionaban las fabricas del momento. (En las fotos vemos como están formados uno al lado del otro y uno detrás de otro como funciona la escuela).
Hoy en día nuestras escuelas tienen un miligramo más evolución aun cuando la vida y la cotidianidad tienen toneladas de evolución. Currículos obsoletos, planificados por personas que nunca han estado en aulas o incluso tienen años
que ya no están. Además mucho intelecto y poco sentir. Razón por encima de
emoción. Mucho plan y poco caos o experimentación, donde equivocarse está prohibido
aun cuando en la vida real hay que fracasar muchas pero muchas veces antes de
obtener cualquier logro. Se castiga al atrevido, al que se equivoca intentando. Al
que se sale del método.
Pretendemos como educadores medir con la misma vara a todos los
estudiantes ignorando que cada quien tiene un tiempo, que cada quien aprende de
manera distinta. y que cada quien tiene habilidades diversas.
“No puedes juzgar a un pez por su habilidad
para trepar un árbol”
La
inteligencia es un concepto muy amplio, hay muchas formas de ser inteligentes, lograr los objetivos y cumplir los requisitos de la academia no nos hace más
inteligentes. Una vez escuché a una persona diciéndole a su hijo lo siguiente: -“estudia
Luisito para que seas alguien en la vida”- Coño ya él es alguien en la vida, el
hecho de estar vivo lo convierte en una persona valiosa, inteligente, en
constante aprendizaje y evolución. Hacen falta Educadores Extra-Ordinarios que
le presten atención no solo a lo que sabemos sino a lo que sentimos. Que hagan
creer a sus estudiantes o a sus hijos que son unos genios, que pueden lograr todo lo que se
propongan, que permitan que descubran sus potencialidades y su sabiduría. Verdaderos
inspiradores y motivadores que se comporten no como un jefe sino como un líder.
Educadores que enseñen y de una vez enseñen a dudar de lo que están enseñando. Que rompan los esquemas clásicos y se abran a la innovación, que saquen al alumno del salón y den clases al aire libre. Que rompan las las filas saquen los pupitres y permitan que los estudiantes se sienten en el suelo al menos una vez con los pies descalzos para sentir el frio del piso en los pies. Uno
solo es el que hace falta, para revolucionar en el mejor sentido de la palabra a
la escuela, al salón, la mente y el corazón de alumno, que a la vez es un maestro. Un educador que se convierta en un aprendiz, que entienda que como
educador si no está aprendiendo en el proceso, jamás sus estudiantes lo harán.
El
sistema nunca va a cambiar. La escuela será siempre la misma. La conspiración,
los programas, los modelos educativos podrán variar pero siempre pretenderán la
sumisión. Siempre serán iguales. Quizás nunca podamos influir en el sistema. No
importa que nunca cambie lo importante es que no nos cambien a nosotros. No me
interesa ser influencia en el sistema. Me interesa influir y despertar la conciencia
del estudiante. Ese es el que hace falta hoy, un Educador Extra-Ordinario.
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Excelente artículo... Ciertamente la respuesta que puede dar un niño en comparación a la de un adulto, serán distintas en forma más no en contenido, porque llevarán a la misma conclusión. Desde mi perspectiva, el binomio familia-escuela, tienen un potencial inmenso en la enseñanza de cada ser. Cada uno, en sus oportunidades específicas, poseen una gran responsabilidad, sin embargo nosotros, los padres somos los que educamos... Ese niño... sí ese mismo... será lo que tú eduques.
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